Abril 12
de 1998
Recién
habló Bárbara, diciendo estar mejor para reanudar la entrevista. Mi jefa
insiste en que debo saber la causa de su malestar y averiguar sobre su familia.
Hace una
semana estuve en la misma casa con la misma mujer enfrente y a pesar del
desmayo parece estar tranquila pues en esta ocasión nadie se enteró del
percance; en esta ocasión estuvimos solas, pues su esposo había salido a un
viaje de negocios.
La
entrevista está por iniciar y ella se muestra dispuesta. En esta ocasión me
habló sobre los inicios de su carrera, dejando de lado su vida privada. Me
platicó como fue que se interesó por el mundo de la moda y cómo decidió
oportuno combinar sus dos grandes pasiones, la moda y el arte.
Ella se
veía calada, aunque en cada momento que le pregunté sobre su familia cambió el
tema, en especial cuando hablaba de su matrimonio. No se mostraba enfadada
aunque había cierto dolor en su rostro y prefería hablar de otro tema.
Así
transcurrieron dos horas en las que pude conocerla más en el plano profesional,
pues eso fue de lo único que accedió a hablar.
En
definitiva el proyecto que tenía planeado no pudo ser concluido y tuve que
conformarme con hacer solo un reportaje del plano profesional de la pareja,
pues esto fue de lo único que me hablaron en las pocas ocasiones que los volví
a ver juntos. La dinámica era la misma, con una incomodidad disfrazada de
nerviosismo romántico, lo cual resulta poco probable tomando en cuenta que esos
dos tenían toda una vida juntos.
Mi jefa
también expresó estar decepcionada con lo poco que conseguimos pero el
resultado final fue bueno y conseguimos una gran venta de ese número en nuestra
revista.
Octubre
24 de 1999
Hoy por
la mañana, al llegar a mi trabajo, me enteré de la noticia. Ayer por la noche
Bárbara Prado ingresó al Hospital del Norte, propiedad de su marido, por un
supuesto problema cardíaco y murió esa misma noche a las 11:30 p.m.
Según
algunas versiones la causa de la muerte no fue esta sino un problema
respiratorio, una intoxicación y otras más que llegan al grado de ridículas.
Hace un
año, cuando realicé aquella entrevista, nunca imaginé que podría encontrarme
haciendo un nuevo reportaje sobre Bárbara y menos que fuera sobre su muerte.
Aunque
la causa no ha sido revelada, creo que mucho tiene que ver con las últimas
entradas y salidas al hospital por aquellas “revisiones” y “chequeos”.
La conocí hace un año gracias a mi trabajo y de su vida sólo pude
averiguar que era muy feliz con su familia y todos sus logros obtenidos, la
verdad es que no pareció sospechoso en aquel momento que ocultara eventos de su
vida privada pero ahora todo es confuso.
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