jueves, 23 de julio de 2015

Dragón de cuatro cabezas

Soñé contigo, y a diferencia de otros sueños pude saber que eras tú, a pesar de que eras algo distinto lo supe. Lo supe porque vi tu rostro. Salí de algún lugar y ahí estabas, de pie con un oso de peluche café bajo el brazo, estabas esperando a alguien que por supuesto no era yo. No te vi de inmediato pero en cuando hice la conexión, di la vuelta, volví sobre mis pasos (que eran dos) muy lento, me detuve frente a ti, apenas pude mirarte a los ojos, esa siempre es una conexión muy fuerte entre los dos... Y te abracé, fue un abrazo breve pero al mismo tiempo eterno, fue suave, dulce y delicado, como los recuerdos de los dos. Y mientras te abrazaba, rocé tu oreja con mis labios. Creí haberte olido pero no pude recordar tu olor en mi sueño. Y finalmente te solté, me alejé y desperté... 

No hay comentarios.: